JUANA
SUSANA SOSA MARTÍNEZ
MI
CRISTO
Mi
Señor tú que todo lo hiciste
Nuestros
pasos y el camino
Nos
has dado libertad para elegir el camino
Pero
nosotros tercos
Lanzamos
al viento
velas
indefensas.
Solo
queremos murar, mirar el agua
De
intenso azul mirar el cielo
De
nubes grises bloqueado
El
resplandor de la luna
El
bosque de frescura eterna
Tú
en mis ojos me diste un libre albedrío
Que
son mi vida
Y
reflejan todo lo que yo quiero
Eres
maravilloso señor padre divino
Aquello
que nuestros ojos retrataron
Vuelve
a ser de nuevo revivido
Mirando
vamos creando
Naturaleza
pura luz exacta
El
mundo que tú hiciste
Y
los ojos que nos legaste
Tienen
reflejos de arcano espejo
Señor
todo lo hiciste cantando
Con
verso y rima
Fue
el poema tan hermoso
Pero
más hermosos son
Los
ojos nuestros
Que
tú nos diste.
Angélica
González Macías
Estar
enloqueciendo no es lo peor
No
me siento culpable, no es verdad
Veo
puñales, o el puño que golpea
La
limpia falsedad, se ahoga aquí
No
me importa, miré lo que no ves
Aguardo,
lo que creí, no creíste tú
Y
lo que sentí, no lo sientes tú
Espero
lo que no esperarás
Aguardo,
la locura me eligió
Y
como igualmente la esperanza
Y
el mañana y el siempre, aguardo, aguardo
Soy
una espina en tu podrido corazón
El
brote germinante en esta mierda
La
hormiga que se come tu cadáver.
Esfumada vida en vida
Pedro Vidal
Afuera,
camino con rumbo; mas perdido.
En silencio me llamas
cruel silencio
mismo que quisiera callar,
porque es implacable.
Ahí estas, me miras
como si quisieras en verdad hablarme
decirme, decirte, decirnos.
Esfumada vida en vida
y me dices; suplicando.
Papeles envueltos en llanto,
en impotencia,
en tinta roja, indeleble al alma,
que aumentan el dolor hacia los tuyos.
Mi andar,
va dejando a su paso,
una vereda de olvido
con huellas de tristeza y llanto,
pasajeras en mi titubeante conciencia.
Y es ahí cuando me lloras.
Me voy alejando,
el remordimiento agoniza,
sigo caminando, cual perdido,
mas si fuese yo el que llama,
mas si fuese yo el que implora,
tal vez, seguiría llorando.
SONETO
Osman López Tlehuactle
He vuelto a caminar en Orizaba,
mirando su aire turbio frente a frente,
danzando… tropezando con la gente
-extraños de banqueta que extrañaba.
Y no será el Madrid del que platica
Joaquín* ni el Buenos Aires de mil tangos;
jamás, la flor del caos de los chilangos
y nunca, el verde mar de Zongolica.
Pero es la Pluviosilla generosa,
es sal, es capital de un micromundo,
es miel, nostalgia, sol, espina, rosa.
Y a veces aletea por un segundo
el humo de un efecto mariposa
y soy en estas calles vagabundo.
*Referencia
al cantautor español Joaquín Sabina.
Pedro Vidal
Un sueño despertó mi alma
Un sueño despertó mi alma insaciable;
la sed fue que me trajo a tu riviera.
Mi conciencia consejo irrefutable,
y el vehemente deseo donde quiera.
Estruendoso temblor en marejadas,
a lo lejos se escuchan sus canciones.
Se aproximan tus huellas desoladas;
y con ellas se van mis ilusiones.
Lo prohibido no fuiste, sino eres;
ya tus olas, se escuchan muy distantes,
sigo en busca del agua en tus ayeres.
Mi razón, me insinúa retirarme,
y tus ecos me envuelven, me confunden;
me ha quedado tu aroma, para ahogarme.
26 Septiembre 2013
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